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¿Por qué es beneficiosa la relación entre música y cerebro?

¿Te has preguntado por qué al escuchar música, puedes llegar a sentirte más inspirado? ¿O deprimido? ¿Te has preguntado si existe realmente alguna relación entre música y cerebro que explique este proceso?

Podríamos decir que a todos no es común tener una canción que nos ponga de buen humor. O viceversa, que nos traiga un recuerdo melancólico. Pero, ¿por qué esto es posible con la música, a diferencia de lo que ocurre con cualquier otro sonido?

Es decir, escuchamos los ladridos de un perro, y dependiendo del contexto, reaccionamos. Pero no podemos decir que ello siempre tiene un efecto en nuestro estado de ánimo, a diferencia de la música.

Entonces, ¿cuál es la relación entre música y cerebro? ¿Cómo es que ambos se encuentran relacionados?

¿Cuál es el efecto de la música en el cerebro?

De acuerdo a los estudios del científico Robert Zatorre, a nivel cerebral, existe una relación entre la percepción musical y los mecanismos neuronales que estimulan el almacenamiento de información y decodificación de mensajes.

La forma en la que ello se da es en apariencia sencilla: Cuando los sonidos que escuchamos llegan al tronco cerebral, este retransmite la información hacia la corteza auditiva primaria y posteriormente al cerebro. 

Sin embargo, al ser decodificada por el cerebro, esto da lugar a más procesos dentro de nuestra mente.

¿Cómo así? Somos conscientes de que la música contribuye a la liberación de la dopamina en el cuerpo, la cual contribuye a crear la sensación de recompensa y placer en el cuerpo. Asimismo, de la mano de la oxitocina, ambas hormonas contribuyen a la creación de picos de emociones que estimulan a la memoria, percepción, codificación y construcción que de esquemas abstractos. 

Esto termina siendo de amplia utilidad en ámbitos educativos para en términos de metodología de la enseñanza. Pero ello no es todo.

Existe una relación entre el lenguaje y la música, siendo esta última la que genera un nuevo tipo de comunicación arraigada en las emociones.

A diferencia del lenguaje abstracto, el cual se entiende bajo los conceptos del signo lingüístico, la música dialoga mediante la producción de emociones.

Pensemos, por ejemplo, en canciones como “Resistiré” de distintos intérpretes españoles, coyuntural a la pandemia del Covid-19. Esta salió a la luz en el momento de mayor pico de casos en España a inicios del 2020. 

El mensaje de aliento positivo de la canción provocó no solo buenos ánimos dentro del público español, sino que sirvió para concientizar a un gran grupo de españoles que se resistían a adoptar medidas más severas ante la pandemia.

Pero este no fue el único caso. En el pasado, canciones como “La Marsellesa”, himno nacional francés, surgen en un contexto conflictivo para invocar a la unión y motivar el trabajo colectivo por una sociedad mejor.

¿A qué vamos con estos ejemplos? A que el tipo de lenguaje musical, el cual apunta a crear vínculos emocionales, termina cumpliendo con mayor eficacia las funciones de la lengua escrita o incluso de la lengua hablada, si nos ponemos a pensar en las variables dialectales de cada idioma que dificultan su comprensión. 

Beneficios de la música en el cerebro

Estudios de neuroimagen comprueban los beneficios de la relación entre música y cerebro en tanto que, la música no solo estimula el ámbito emocional y cognitivo, sino también la sensación y el movimiento.

Nuevas pruebas enfocadas en la neuroplasticidad demuestran que la música resulta beneficiosa para los tratamientos aplicados para regiones dañadas del cerebro. ¿Por qué? Porque a diferencia de la actividad física sola, la música induce al cambio en el estado de ánimo e incremento de la excitación, lo cual resulta beneficioso para estos pacientes.

Asimismo, esta relación de la música con el cerebro influye de forma positiva en distintos ámbitos de la vida humana.

  • Cultural: Un lenguaje universal para todas las personas en todas las culturas es el de la música y el baile. Sea música instrumental, sin letra o con ella. La música, en términos culturales, ha acompañado al ser humano en la construcción de lazos de índole afectiva, política y ceremonial.
  • Cognitivo: Un estudio realizado en la Universidad de California en el 2009 comprobó que existe una relación directa entre personas que estudian con música y aquellas que no lo hacen. La música, por su componente emocional, contribuye a la asociación y almacenamiento de información útil para el ámbito cognitivo. De modo que, es a causa de esto que existen mnemotecnias para aprender el abecedario en inglés, por ejemplo.
  • Social: Se ha comprobado así también que la música tiene un impacto positivo en las relaciones sociales de las personas. Dependiendo del momento o tipo de experiencia musical compartida, este puede edificar relaciones e influir en el desarrollo de la intimidad emocional.